Contrato de trabajo

Consejos OVB para manejar mi liquidación en un despido

Un despido supone, para muchas personas, la pérdida de su fuente principal de ingresos (o la única). Las razones pueden ser muy diversas: desde problemas financieros de la empresa, cambios en las necesidades de la misma o una bajada de rendimiento, entre otras muchas.

Recibir esa noticia es como un jarro de agua fría, ya que por regla general, el despido suele suceder de manera súbita e inesperada. Aunque algunas empresas lo planean y lo avisan con antelación, lo habitual es que muchas compañías lo notifiquen en el momento para así evitar que alguien busque llevarse información confidencial.

Contrato de trabajo

Por eso desde OVB queremos daros una serie de consejos sobre qué hacer en caso de despido y como manejar la liquidación.

¿Qué hacer en caso de un despido?

Si estás en una empresa seria, que reconoce tu contribución como empleado, lo habitual es que salgas con tu liquidación, la cual la componen el cheque de indemnización y el finiquito correspondiente.

Por eso, nuestro primer consejo OVB es que, ante todo, te comportes como un profesional e incluso agradezcas a la empresa el buen trato que te están dando en cada momento, incluso durante el proceso de despido.

¿Cómo manejar tu despido y la liquidación?

Después de un despido lo mejor es conservar la calma y, como ya comentamos anteriormente, actuar de forma profesional. Esto te abrirá el camino para obtener cartas de recomendación y buenas referencias para poder encontrar otro empleo.

Pero también es importante que aceptes la nueva realidad a la que te enfrentas y ponerte manos a la obra. En primer lugar es importante que hables con tu familia, empezando por tu pareja en caso de tenerla, para explicarles y que entiendan la situación. Empieza también a hacer uso de las relaciones personales que has construido con el tiempo y de manera inteligente, para así optar a más opciones. Diseña tu estrategia de búsqueda.

Son muchas las personas que comenten el error de actualizar su currículum y repartirlo por doquier, como si fuera un folleto de publicidad. O empiezan a hacer llamadas a contactos para preguntar “como un favor”. Pues bien esto es un gran error, pues manifiesta que no tienes ninguna estrategia y tu desesperación. De ahí que los resultados de esto, en general, sean muy pobres.

Replantea tus prioridades

Obviamente ante la realidad del despido tus prioridades cambian. Si por ejemplo pensabas irte de vacaciones, seguramente tengas que posponerlas ya que tu prioridad ahora mismo es enfocarte a lo más importante.

Tratarás de reducir al mínimo los gastos no indispensables y suspender tu ahorro para la jubilación o la contribución a otras metas.

Cumplir con tus compromisos

Lo importante es que sigas cumpliendo con tus compromisos financieros. Mucha gente deja de pagar sus deudas y esto, a la larga, lo único que genera es un problema mayor.

Es importante que no tengas deudas de consumo (tarjetas de crédito o préstamos personales / de nómina) aunque las puedas pagar. Ni si quiera “meses sin intereses”. Ya que esto implica un compromiso y afectan al flujo de efectivo futuro, el cual no tendrás si pierdes el trabajo.

Pensar en las oportunidades que se abren

Muchas veces es normal que cuando te enfrentas a un despido te enfoques más en los aspectos negativos del mismo, ya que implican la pérdida de tu ingreso. Pero puede ser que estuvieras en una empresa o posición donde ya no había crecimiento. Seguro que conoces a alguien que perdió su trabajo y en poco tiempo encontró uno aún mejor.

Aunque también puede darse el caso de personas que tardaron más tiempo en conseguir trabajo pero sin embargo se formaron para aspirar a puestos superiores. Finalmente encontraron empleo y, rápidamente comenzaron a destacar en la nueva organización y su carrera despuntó. En este caso son personas a las que no les gustaba su trabajo pero tenían miedo de perderlo por la seguridad de disponer de un ingreso fijo todos los meses.

Lo que no debes hacer en un despido

Aunque parezca increíble, son muchas las personas que utilizan su liquidación para comprar un coche nuevo. O que llevan a los niños de vacaciones a Disneylandia. O la invierten al completo en un negocio que no saben si funcionará. Como si de un bono se tratase y no de una liquidación. Esto, además de ser el peor error que puedes cometer, es una manera de evadir tu propia realidad.

Conseguir un empleo bien remunerado (igual o mejor que el anterior) no es tarea fácil, pero no es imposible. Requiere de tiempo y una estrategia adecuada. Parte de ella es administrar adecuadamente tu liquidación.

Así que si ahora mismo te encuentras desempleado, desde OVB queremos decirte que no te desanimes, pues lo único imposible es aquello que no intentas.

Economia y Empleo / 13 octubre, 2016 / Finanzas
Etiquetas:

Deja un comentario

Your email address will not be published / Required fields are marked *